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Archivo: Agosto 2007

OPA OPA EL LALO NO SE TOCA

agargiulo 03/08/2007 @ 23:22
sorondogonclau.jpgGonzalo Sorondo
"Matosas se fue de boca, pero no me interesa lo que comente"
La novela sobre el futuro de Gonzalo Sorondo tuvo su final y el zaguero se quedará jugando en Defensor Sporting. Mucho se habló de su pase a Peñarol y el zaguero decidió aclarar su punto de vista sin pelos en la lengua. Destacó que respetó la palabra empeñada al presidente violeta Gonzalo Sobral. Reconoció que el interés de Peñarol le generó mucho orgullo y consideró que el técnico Gustavo Matosas dijo algunas cosas en caliente. Eso sí, aseguró que está tranquilo porque respondió como correspondía con el equipo que lo formó.

GUSTAVO SÁNCHEZ

- Su inclusión en un equipo para esta temporada se convirtió en la novela del período de pases. ¿Qué piensa?

- Sí. La verdad que no sé el motivo por el cual pasó todo esto. Yo no le dije a nadie que pensaba jugar en Peñarol y las cosas llegaron a un extremo que nadie lo pensó. Trascendió mucho más de lo que realmente era, ya que en ningún momento yo dije que no cumpliría la palabra que tenía empeñada con Defensor.

- ¿Cómo se fueron dando los pasos para su futuro?

- Se había comentado que podía jugar en Peñarol, pero yo había dado mi palabra a Defensor y tuve la personalidad como para cumplirla. Tenía un compromiso con el equipo en el que jugué durante muchos años y conmigo mismo. Quizás cuando le di mi palabra a Sobral fue un poco apresurado, pero era lo que yo sentía y lo que me estaba pasando. Estaba muy contento en la institución y no me arrepiento de haber comprometido mi palabra. Este es un equipo que me dio todo y que me vio crecer.

- Entonces, ¿las cosas estuvieron siempre claras?

- Todo pasó más por un comentario o por la palabra que yo le había dado al presidente de Defensor. Luego de ello, el único que tenía que tomar la decisión era yo y decidí respetar la palabra que había dado y quedarme en el equipo. En Defensor lo tuvieron claro.

- ¿En algún momento dudó de la decisión?

- No. Lógicamente que uno lo piensa y se toma su tiempo ¿Cómo no voy a querer jugar en Peñarol? Son cosas que no se pueden negar, era una tentación grande, pero la situación no era esa. La situación pasaba porque yo le había dado mi palabra a Sobral, porque yo estoy muy bien en Defensor. Eso no quiere decir que estoy atado de por vida al club. En estos momentos estoy cumpliendo mi palabra, para con una institución que me dio mucho durante años, me formó entre gente sana y que te educa también como persona, no sólo en la parte futbolística.

- ¿Tuvo un diálogo con el presidente de Defensor antes de tomar la decisión?

- No. No fue necesario. Le avisé que pensaba cumplir mi palabra y todo estaba más que claro. No había mucho para conversar y el resto fue una historia que no entiendo el motivo por el cual llegó a la situación que se generó. Sinceramente, no era necesario tener que llegar a lo que se llegó.

- ¿Se comentó mucho que usted había dicho que de chiquito era hincha de Peñarol?

- Eso va más allá y no tiene nada que ver con la decisión que tomé. Me crié en una familia que es toda de Peñarol y no me da vergüenza decirlo. Pero no tiene nada que ver, son cosas distintas.

- Se sintió cuestionado por la decisión que tomó?

- Lógicamente que algunas declaraciones me causaron sorpresa. Algunas personas dicen cosas en caliente que en frío no las decís sobre la personalidad del jugador. Me parece que Matosas se fue un poquito de boca, porque para adoptar la decisión que tomé yo hace falta personalidad. Lo habrá dicho en caliente y ya está. Más allá de eso, no me interesa lo que se comente. A mí me deja tranquilo como actué con Defensor, lo que puedo sentir ahí y de la forma que actué como persona. No me preocupa lo que se pueda decir afuera y trato de mantenerme al margen.

Cuando el peor fracaso son los Éxitos del gobierno

agargiulo 03/08/2007 @ 22:15

Por Ruben Abrines Collins (*)

Esta parece ser la condena y la ruta de escape de todas las figuras de la oposición. Al boleo apostaron a una única estrategia: ''la búsqueda del tiempo perdido''.

El clima partidario se recalentó después que Tabare Vásquez decidió reafirmar no ser reelecto. Nadie quedo satisfecho, menos las antiguas figuras. Habían perdido y volvieron a perder.

La iniciativa presidencial del ''Nunca Más'', el 19 de junio de 2007 y la Plaza Independencia, terminaron por desarmar los alicaídos afanes.
El Uruguay no asistía a una total estabilidad ministerial desde hace décadas. La realidad es tozuda.
Es también lo ''nuevo'' dentro de lo nuevo.
El conjunto de figuras de la oposición Blanqui-colorada, no habituadas a la ''nueva situación'', no sólo fueron derrotadas electoralmente.
Estas cosas los vuelven a derrotar y ofuscar. Les roban los argumentos, y la razón de ser, nuevamente, dentro de sus colectivos.
Sin discurso, perdieron la proporcionalidad de cómo hacerse de los espacios perdidos, y lo mas difícil, ser creíbles.
No encuentran, no tienen tiempo para elaborar y organizar la oposición, en doble, triple, infinitas fases, para presentarse ante la opinión pública.
En dos años y medio no dieron la medida, entre otras cosas, por su resistencia visceral a aceptar los cambios reclamados por la sociedad toda.
Incluso la de ellos.
Muy civilizada y sana responsabilidad del millón y pico que le dió el triunfo a Tabaré Vázquez. El resto de la población se afirmó en las lógicas expectativas, y nos gastamos 2 años y medio de gobierno.
No decaen las expectativas y los pronósticos no cambian en lo sustancial.
Se les a hecho muy difícil, a Larrañaga, Batlle, Sanguineti, Lacalle, aún figuras de la oposición, explicar a sus votantes las derrotas, peor aún, sus previsiones castatróficas pre y post electorales.
Fracasaron desde las más apocalípticas hasta las más absurdas.
Es empobrecedor para la sociedad y preocupante para cualquier gobierno, tener una oposición desnorteada, sin iniciativas, sin capacidad de emular o intentar superar al presente gobierno.
Lo mas original que se les ocurrió: hacerse del gobierno, desandar el camino andado.
¡Ha, Bueno!.
Su peor fracaso serán los éxitos del gobierno: Una nueva forma de encarar la pobreza estructural. Manejo de la deuda pública y privada, de la dramática situación carcelaria, el abordaje de las tragedias del Golpe y el Terrorismo de Estado, los avances, dentro de lo que marcan las actuales leyes, acerca de la violación de los DD.HH., con responsabilidades inequívocas del Estado. La forma de presentarse y de permanecer junto a la ciudadanía, en los lugares mas remotos de la República, con los Consejos de Ministros.
Y éxitos menos fulgurantes, al estilo Frente Amplio.
Lo nuevo los mortifica porque escapa a su habitual sensibilidad de gobernantes de la clase dominante.
Las antiguas figuras y dirigentes de los partidos tradicionales, en dos años y medio de este Gobierno, pierden pie de forma alarmante para sus intereses y el de sus entornos.
Otras figuras menos conocidas, de menor expectativa, saltan el cerco del dogmatismo de los últimos cuarenta años, bajo la férrea conducción en ocaso.
¿Algo de lo nuevo puede llegar por este costado?.
En tanto, frente al ''gran público'', el gobierno se apresta a pisar el acelerador de la reformas mas trascendentes de su mochila.
Que cada cual atienda su juego.